viernes, 24 de junio de 2011

Te presento a un amigo...

Hoy te presento a Leujim un tipo como tú y como yo,  una persona sin mayores complicaciones en su vida más que preocuparse por hacer su tarea, de hacer bien lo que se le encarga y de estar en orden con sus propias ideas, le encanta reír, piensa que la risa es la mejor manera de mostrarle al mundo sin palabras lo bien que uno se siente viviendo la vida. Nunca lo veraz claudicar ante una situación difícil, nunca lo veraz perder la sonrisa de su rostro, jamás te dará un mal consejo a propósito ya que siempre buscara lo mejor para ti y aunque a veces busque y no encuentre la manera,  lo más probable es que de todas formas te sientas bien  sabiendo que de algún modo el está contigo para apoyarte.

Siempre feliz, siempre atento, siempre con algo que decir, muchos lo ven como un ser extraño, algunos lo aprecian, otros simplemente lo evitan pues les parece una persona diferente a ellos, pero en general la perspectiva sobre él es buena, un "buen chico". Lo cierto es que no siempre es así...

Hace un par de años Leujim perdió a un ser querido, no de esas personas que mueren y ya, sino uno de los importantes, en ese momento su corazón y su alma quedaron destruidos, arrasados por el dolor, no hubo poder es este mundo que lo hiciera sentir mejor, conto con mucho apoyo aunque en esos momentos se sentía como la persona más abandonada del universo, se preguntaba que había hecho mal para llegar a ese momento de profunda agonía. En el momento en el que decidió terminar con su dolor de la única manera en la que creía más conveniente, dejando este mundo. Simplemente decidió no hacerlo, nadie intervino, nadie dio una palabra que lo hiciera retractarse, simplemente decidió no hacerlo.

Por el contrario de ese corazón destruido forjo una muralla de sonrisas, una fortaleza de felicidad y de dicha, en esa alma quebrada coloco un espejo para que todo mundo viera lo que quisiera ver en él y así fue como el tipo regreso a su nueva vida, la que ahora debía vivir por difícil que pareciera. Hoy en día lo puedes ver caminar por las calles, siempre sonriendo siempre viendo la vida  de manera positiva, aunque en ocasiones aunque muy raras y poco frecuentes, el corazón roto que quedo dentro de su muralla late con tal fuerza, recordándole que sigue ahí, sintiendo, doliendo, lamentando, y aunque por fuera el tipo pueda estar radiante de felicidad, por dentro puede que este muriendo lentamente. A el parece no importarle mucho,  vive la felicidad que contrario a lo que piensan los demás si es verdadera, y también vive la tristeza cuando esta llega a él.

Todo esto te lo digo porque lo conozco y sé que es buena persona, tómalo como amigo y veraz que al menos alguna vez te hará soltar un carcajada, o puedes ignorarlo sin problemas y descubrir desde fuera el misterio que envuelve a ese extraño sujeto, él te está esperando, él está ansioso de conocerte, como es que estoy tan seguro?...simplemente lo se...



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